En Irán, el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, sufrió heridas en las piernas durante el primer día del conflicto con Estados Unidos e Israel, pero se encuentra consciente, según informó The New York Times citando fuentes oficiales iraníes e israelíes. La situación tiene impacto directo en la estabilidad política y en la cadena de mando del país.
Las lesiones del hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei explican, en parte, por qué no ha aparecido en público ni en videos ni ha emitido comunicados desde su designación por los clérigos tras la muerte de su padre en la primera ola de ataques. La ausencia pública ha alimentado interrogantes sobre el liderazgo y la comunicación oficial.
Tres funcionarios iraníes consultados por el periódico dijeron que existe además la preocupación de que cualquier mensaje, incluso por escrito, pueda revelar su ubicación y ponerlo en peligro. Por ese motivo, las fuentes señalaron que su comunicación con el exterior es limitada.
Según las mismas fuentes, Jamenei está consciente y refugiado en un lugar seguro con capacidad reducida para comunicarse con el exterior. Autoridades militares israelíes confirmaron al diario que la inteligencia de Israel informó, incluso antes de su nombramiento, que había resultado herido en las piernas, si bien no está claro el alcance ni la gravedad de las lesiones.
Varias organizaciones y medios iraníes han empleado la expresión «el veterano de guerra herido» para referirse al nuevo líder, y el New York Times afirma que su madre, su esposa y uno de sus hijos murieron también en los ataques de Estados Unidos e Israel. Esa circunstancia ha contribuido al aura de misterio que rodea su figura.
Por su parte, Yusef Pezeshkian, asesor y hijo del presidente, negó las especulaciones sobre las heridas y aseguró que, según contactos con personas cercanas a Jamenei, «gracias a Dios, se encuentra bien y no hay ningún problema». Estas versiones contrapuestas mantienen la incertidumbre sobre el estado y la ubicación del líder.


