La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un “plan B” que plantea cambios con impacto directo en los congresos locales y los ayuntamientos del país, tras el rechazo mayoritario de su propuesta de reforma electoral por parte de la Cámara de Diputados.
En su conferencia matutina dijo que el nuevo esquema busca “disminuir privilegios” en los ámbitos locales y fortalecer los mecanismos de consulta popular.
La iniciativa propone permitir la consulta sobre determinados asuntos electorales, entre ellos la reducción de los montos que reciben los partidos políticos.
También contempla la posibilidad de efectuar la revocación de mandato en el tercero y cuarto año de gobierno, además de otras medidas orientadas a modificar la relación entre partidos y recursos públicos.
La mandataria defendió el paquete como una forma de “acabar con los privilegios” y reducir recursos a los partidos, y señaló que la reforma original solo contó con el respaldo de Morena, 12 diputadas y diputados del Partido Verde y uno del PT.


