En Los Ángeles, la familia de un mexicano fallecido bajo custodia migratoria en California exige respuestas del gobierno de Estados Unidos ante denuncias de que no recibió atención médica oportuna, una queja que se repite entre varias muertes de extranjeros en custodia este año. La pérdida tiene impacto local debido a que el fallecido era el principal sustento de su hogar en el área.
La esposa relató que su pareja le pidió atención médica y que no fue atendido adecuadamente, y describió el deterioro de su salud en los días previos a su muerte. La familia asegura que las comunicaciones entre ambos eran habituales y que dejó de recibir llamadas cuando la situación empeoró.
Según la versión familiar, el hombre presentó fiebre, dolor en el pecho y tos, e insistió en que había solicitado atención en el centro de detención sin recibir respuesta. La esposa afirma que él completó formularios y notificó al personal, pero no obtuvieron la intervención médica que esperaban.
El Consulado de México en la jurisdicción informó a la familia sobre el fallecimiento y ésta lamentó no haber podido despedirse. El caso ha generado reclamos de investigación por parte de autoridades mexicanas y representantes locales, que cuestionan el manejo de la custodia y la protección de la salud de las personas detenidas.
La agencia de inmigración informó que el interno reportó debilidad y que fue trasladado a un hospital por dolor en el pecho y dificultad para respirar, y que posteriormente fue declarado muerto; no obstante, no precisó la hora del traslado ni las causas del deceso en su comunicado público.
El caso se enmarca en un conjunto de muertes de personas extranjeras bajo custodia en lo que va del año, entre ellas la de detenidos de distintas nacionalidades que también sufrieron problemas de salud antes de ser hospitalizados. En al menos otro caso, la familia señaló que el detenido había reportado un fuerte dolor de muelas antes de su traslado.
Las familias afectadas han criticado además la referencia a sus seres queridos con etiquetas de «criminal» en comunicados oficiales, y han pedido que se evite estigmatizar a personas que eran trabajadores y cabezas de familia. En el expediente público del mexicano figura una detención previa por un delito menor años atrás, según las autoridades.
El hijo del fallecido dejó sus estudios para apoyar a su familia y gestionar los servicios funerarios, y la familia ha iniciado una colecta para cubrir gastos y necesidades de los parientes que dependían del hombre. Las peticiones de investigación y transparencia continúan mientras las autoridades competentes revisan los hechos.


