Un edificio residencial situado a cuatro kilómetros del aeropuerto de Tel Aviv resultó alcanzado por lo que las autoridades describen como un misil de racimo presuntamente procedente de Irán, sin que por el momento se informen víctimas en el lugar.
Por la noche se activaron las sirenas antiaéreas en el centro de Israel, incluyendo la zona de Tel Aviv y el recinto aeroportuario, y se sucedieron alertas en localidades cercanas.
Bomberos y equipos de emergencia realizaron búsquedas para localizar posibles personas atrapadas y trabajaron para extinguir un incendio en la cubierta de un edificio de dos plantas, donde se elevó una columna de fuego y humo visible en videos difundidos por los servicios de emergencia.
Medios locales y fuerzas de seguridad mostraron imágenes en las que el arma se fragmenta en varias submuniciones en el aire antes de caer; en Rishon Lezion, a unos 11 kilómetros de Shoham, se incendiaron varios vehículos sin que se reportaran heridos.
El Ejército israelí indicó que «con toda probabilidad» se trató de un misil con ojiva de racimo, un tipo de arma diseñada para dispersar numerosas submuniciones en un amplio radio al detonar.
En incidentes previos en la zona cercana al aeropuerto fallecieron dos trabajadores alcanzados por submuniciones de otro proyectil de racimo, en lo que fueron las últimas muertes registradas en territorio israelí en este contexto de ataques.
Según datos castrenses, alrededor del 50% de los proyectiles lanzados contra Israel en esta serie de ataques llevan ojivas de racimo, que pueden dispersar decenas de submuniciones en un radio de hasta diez kilómetros.
Cada submunición está fabricada en acero y contiene una carga explosiva de entre tres y veinte kilos; misiles de mayor tamaño, como el Khorramshahr, pueden llegar a dispersar alrededor de ochenta de estas bombas.
La presencia de submuniciones sin detonar multiplica el riesgo posterior a los impactos y obliga a mantener medidas de seguridad y búsquedas durante días o semanas para localizar artefactos sin explosionar.
Tras permanecer cerrado más de una semana, el aeropuerto de Ben Gurión reabrió parcialmente para algunos vuelos comerciales y se había habilitado espacio aéreo limitado para repatriaciones anteriores a esa reapertura.
La censura militar mantiene la prohibición de publicar ubicaciones concretas de impactos si afectan a infraestructuras críticas o instalaciones militares, por razones de seguridad.
Además del impacto en Shoham, los bomberos informaron de otro incendio previo en una granja cerca de Holon, al sur de Tel Aviv, que afectó viviendas y almacenes sin causar heridos.


