La Secretaría de Salud del Estado de Guanajuato, a través de la Red Estatal de Servicios de Salud Mental, refuerza medidas locales de prevención del comportamiento suicida ante periodos en que aumentan factores de riesgo emocional en la población de la entidad.
La institución advierte que la salud mental es fundamental para el bienestar y que en determinadas épocas se intensifican el estrés, la presión académica o laboral, los conflictos familiares, los duelos y la sensación de soledad, factores que requieren detección oportuna para prevenir desenlaces fatales.
Entre las señales de alerta que pueden presentarse a cualquier edad se encuentran expresiones verbales como “ya no puedo más” o “soy una carga”, el aislamiento social, cambios drásticos del estado de ánimo, alteraciones importantes del sueño o el apetito, irritabilidad, despedidas inusuales o regalar pertenencias, y referencias directas o indirectas a hacerse daño; toda manifestación de desesperanza debe tomarse en serio.
En el entorno escolar, niñas, niños y adolescentes pueden presentar un descenso repentino en el rendimiento, aislamiento en recreos, irritabilidad constante o llanto frecuente y comentarios sobre no servir o querer desaparecer; el personal docente y directivo es señalado como actor clave para la detección temprana y la canalización.
En el hogar es frecuente observar encierro prolongado en la habitación, cambios bruscos de conducta, pérdida de interés en actividades habituales y publicaciones preocupantes en redes sociales; la escucha activa y sin juicio es el primer paso para ofrecer protección.
En adultos, especialmente en el ámbito laboral, pueden identificarse aislamiento en el trabajo, descenso notable en el desempeño, expresiones de cansancio extremo o desesperanza y un aumento de la irritabilidad o los conflictos interpersonales, por lo que se subraya la importancia de promover ambientes laborales empáticos y libres de estigma.
La Red desmiente ideas equivocadas que obstaculizan la intervención: hablar del suicidio no lo provoca y, por el contrario, facilita la intervención; toda expresión debe tomarse en serio; pedir ayuda es un acto de valentía y responsabilidad; y el riesgo puede afectar a personas de cualquier edad, no solo a adolescentes.
Entre los factores protectores que salvan vidas la dependencia de una red de apoyo cercana, sentirse escuchado sin juicio, el acceso oportuno a atención profesional, mantener rutinas saludables y participar en actividades comunitarias, deportivas o culturales son elementos que incrementan la resiliencia.
La Red de Servicios de Salud Mental de Guanajuato recuerda que la atención es gratuita y está disponible las 24 horas del día los 365 días del año, mediante la línea 800 290 00 24, con un equipo de profesionales dispuesto a escuchar, orientar y acompañar.


