El ataque de Estados Unidos contra instalaciones de misiles iraníes cerca del estrecho de Ormuz puede afectar de forma directa la seguridad de la navegación y el flujo de hidrocarburos en la región, con consecuencias para puertos y comercio del Golfo.
Las fuerzas estadounidenses informaron haber atacado varias instalaciones de misiles ubicadas de manera estratégica en las proximidades del estrecho, y el Comando Central difundió un mapa con la localización de los blancos golpeados.
Según las autoridades militares, se emplearon cerca de cinco toneladas de munición antibúnker contra sitios fortificados donde, según Estados Unidos, se almacenaba el arsenal atacado.
El Comando Central sostuvo que esos misiles representaban un riesgo para la navegación internacional en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo.
El anuncio se produjo horas después de que Teherán confirmara la muerte de Alí Lariyani en un bombardeo atribuido a Israel, un hecho que contribuye a elevar las tensiones en la zona.
La acción también siguió a críticas del presidente Donald Trump a aliados de la OTAN por no sumarse a un frente destinado a garantizar el libre paso en el estrecho.
Irán mantiene temporalmente cerrado el paso por el estrecho por las actuales tensiones militares, una situación que complica el tránsito de crudo de países como Arabia Saudita, Irán e Irak.


