La renuncia del congresista deja vacante el escaño que representaba a California en la Cámara de Representantes y altera la dinámica de la contienda por la gobernación del estado.
Eric Swalwell dimitió de su cargo tras la difusión de denuncias de varias mujeres que lo acusan de agresión sexual y conducta sexual inapropiada; el político había sido considerado favorito en las encuestas para la gubernatura.
En un comunicado publicado en su cuenta en redes sociales, Swalwell negó las acusaciones y ofreció disculpas a su familia, a su personal y a sus electores por errores de juicio que, dijo, sí cometió, al mismo tiempo que afirmó que luchará contra lo que calificó de acusaciones falsas.
Una exempleada declaró a medios que el congresista la agredió sexualmente en al menos dos ocasiones cuando ella, según su testimonio, se encontraba demasiado ebria para dar su consentimiento; otras tres mujeres denunciaron distintos episodios de conducta inapropiada, denuncias que Swalwell rechaza.
La aparición de las acusaciones provocó la retirada de apoyos de figuras influyentes del partido y de sindicatos, lo que llevó a Swalwell a cancelar su campaña para la gobernación y enfrentó pedidos de dimisión dentro de su propio partido.
Las autoridades anunciaron investigaciones sobre las denuncias: la fiscalía de Manhattan abrió una indagación y el Comité de Ética de la Cámara de Representantes inició un proceso de investigación; Swalwell sostiene que las acusaciones son maliciosas y surgieron cuando lideraba la campaña.


