Al menos seis personas han perdido la vida y 70 han resultado heridas a raíz de un reciente ataque en el este de Afganistán, el cual ha llevado a la evacuación y destrucción de un campus universitario. Este suceso ha sido atribuido a bombardeos paquistaníes por parte de los talibanes, generando tensiones entre Kabul y Islamabad.
El ataque, que tuvo lugar cerca de Asadabad en la provincia de Kunar, afectó áreas residenciales y las instalaciones de la Universidad Sayed Jamaluddin Afghani. Según informes de la policía provincial, entre los muertos se incluye a un estudiante, mientras que más de 30 alumnos han sufrido heridas. La estructura del campus ha sufrido daños considerables, especialmente en la Facultad de Educación.
Estudiantes presentes durante el bombardeo relatan que se encontraban en clase cuando oyeron explosiones, lo que desencadenó una evacuación apresurada. Las clases han sido suspendidas, justo antes de los exámenes semestrales, y los estudiantes han dejado completamente las instalaciones.
Pakistán ha negado la acusación de atacar infraestructura civil, argumentando que sus operaciones se dirigen a posiciones del grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan, al que responsabiliza de operar en su territorio. Por su parte, las autoridades afganas han rechazado estas afirmaciones.
La ONU ha documentado un alto número de víctimas y ha exigido una investigación independiente, reiterando que universidades y hospitales deben protegerse en cualquier conflicto militar. Tras el ataque, el ministro de Educación Superior de Afganistán visitó a los heridos y advirtió sobre la intención de vengar este acto de violencia.
Desde febrero, Afganistán y Pakistán han experimentado un recrudecimiento de las hostilidades, con enfrentamientos y ataques en la frontera que han resultado en numerosas víctimas. China y otras naciones han tratado de mediar en el conflicto, aunque hasta ahora las tensiones no han disminuido. La ONU ha expresado su preocupación por las consecuencias humanitarias de estos combates en curso.



