La libertad de prensa a nivel mundial ha alcanzado niveles alarmantes, según el último informe de Reporteros Sin Fronteras. Este deterioro se ha acentuado en el último año, con un aumento en la criminalización del periodismo y ataques a periodistas, incluyendo comentarios despectivos de figuras políticas como Donald Trump.
En su clasificación de 2026, la organización señala que la puntuación promedio de 180 países analizados es la más baja en 25 años. En España, la situación es preocupante, ya que el país retrocede seis puestos, situándose en el lugar 29.
Noruega lidera la lista con una puntuación sobresaliente, seguida por Países Bajos, Estonia y otros países nórdicos. En contraste, menos del 1% de la población mundial goza de una situación de libertad de prensa considerada «buena».
Los países que ocupan las últimas posiciones son algunos de los regímenes más represivos, como Arabia Saudí, Irán y Corea del Norte, con Rusia también destacándose por su uso de leyes restrictivas contra la prensa.
Níger registra el mayor descenso, cayendo 37 posiciones hasta el 120, evidenciando la grave situación de libertad de prensa en la región del Sahel. En cambio, Siria mejora su posición tras la caída del régimen de Bashar al Asad, subiendo del 177 al 144.
México se mantiene como uno de los países más peligrosos para los periodistas, posicionándose en el 122, aunque con una ligera mejora. A pesar de un discurso menos hostil hacia la prensa por parte de la administración actual, el país sigue siendo mortífero para los comunicadores, con al menos dos asesinados en lo que va del año.
Latinoamérica también muestra un retroceso en la clasificación, con Ecuador cayendo 31 puestos debido a la violencia relacionada con el narcotráfico y varios asesinatos de periodistas. Perú y Argentina también sufren descensos significativos por la amenaza que representan para la prensa algunos líderes políticos.
La situación de libertad de prensa se torna crítica en varios países latinoamericanos, con Venezuela, Cuba y Nicaragua ocupando posiciones muy bajas, aunque algunos han avanzado ligeramente. Colombia se distingue de esta tendencia negativa, con un incremento de 13 puestos, pero aún se sitúa en el 102.



