El Reino Unido ha elevado el nivel nacional de amenaza terrorista a la categoría de «grave» tras un ataque con cuchillo en el barrio de Golders Green, al norte de Londres, que dejó a dos hombres de la comunidad judía heridos. Esta decisión tiene un impacto significativo en la seguridad local, especialmente en áreas con alta concentración de población judía.
El Centro Conjunto de Análisis del Terrorismo, relacionado con el servicio de inteligencia británico (MI5), tomó esta medida después de una serie de ataques recientes en barrios judíos. Anteriormente, el nivel de amenaza se había establecido como «considerable», lo que indicaba que un ataque era probable, pero ahora se considera «altamente probable».
La ministra británica del Interior, Shabana Mahmood, instó a la población a mantenerse alerta y a reportar cualquier inquietud a las autoridades. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, anunció un aumento de la presencia policial en la ciudad, enfocándose en las áreas con mayor concentración judía, para desbaratar posibles complots y amenazas.
El gobierno laborista liderado por Keir Starmer ha anunciado una inversión de 25 millones de libras para reforzar la seguridad de la comunidad judía, incluyendo patrullas y mayor protección en sinagogas y centros comunitarios. Durante una visita a Golders Green, Starmer fue recibido con críticas y acusaciones de ser un «traidor».
Este incidente se suma a una serie de ataques recientes contra la comunidad judía en el Reino Unido, incluyendo la quema de ambulancias de la organización Hatzola en marzo, por la que hay cuatro sospechosos en proceso.



