El 30 de abril de 2026, durante la inauguración del 76º Congreso de la FIFA en Vancouver, Canadá, se produjo un momento tenso entre las delegaciones de Palestina e Israel. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentó que los representantes de ambas federaciones se dieran la mano, pero se negaron.
La incomodidad aumentó tras el anuncio de que la FIFA no adoptará medidas disciplinarias contra Israel, a pesar de la solicitud de la Federación de Fútbol de Palestina. Esta solicitud se basaba en la participación de clubes israelíes de asentamientos ilegales en Cisjordania.
La FIFA argumentó que el estatus jurídico de Cisjordania es una cuestión compleja y no resuelta. Tras esto, el presidente de la Federación de Fútbol de Palestina, Jibril Rajoub, indicó que apelarían al Tribunal de Arbitraje Deportivo.
Rajoub manifestó que Cisjordania no es territorio israelí según el derecho internacional y que la FIFA debería aplicar sus propias normas, sin involucrarse en conflictos políticos.
En medio de la tensión, el vicepresidente de la Asociación de Fútbol de Israel, Basim Sheikh Sulimán, destacó la inclusión de ciudadanos israelíes árabes en el fútbol. Infantino insistió en estrechar las manos de Rajoub y Sulimán, pero la situación permaneció tensa. Infantino concluyó llamando a trabajar juntos por la esperanza de la infancia.




