La Secretaría de Derechos Humanos del Estado de Guanajuato reafirma su compromiso con los derechos de la infancia, enfatizando la importancia del juego, la salud y la rehabilitación para los niños en situaciones de vulnerabilidad. Esta declaración se llevó a cabo en el Centro de Rehabilitación Física del Gobierno de la Gente, donde se celebró un evento que subraya la necesidad de garantizar estos derechos fundamentales.
La celebración tuvo como eje central la inclusión y el reconocimiento del derecho al juego y a una vida plena sin obstáculos. Durante el evento, la titular de la Secretaría, Liz Alejandra Esparza Frausto, destacó que «cada niña y niño merece vivir su infancia con alegría y con el apoyo necesario», en consonancia con las directrices de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
El evento incluyó la participación de personal especializado en medicina, psicología y terapia física, quienes recibieron a los asistentes con sorpresas de personajes animados, creando un ambiente festivo que favoreció la experiencia de rehabilitación. Estas intervenciones lúdicas están respaldadas por evidencia de su valor terapéutico, ya que el juego favorece el desarrollo integral de los niños.
Entre las actividades del día, se llevaron a cabo talleres de pintura, concursos de disfraces y coreografías, todos diseñados para promover el bienestar integral de los niños. El Centro de Rehabilitación, ubicado en el Parque Guanajuato Bicentenario, ofrece diversos servicios especializados para personas con discapacidad, atendiendo en 2025 a un total de 392 pacientes pediátricos.
El derecho a la salud y a ser tratados con dignidad son fundamentales para estos niños, conforme a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por México. La Secretaría de Derechos Humanos reitera su compromiso de asegurar la atención integral y el pleno ejercicio de los derechos de la infancia, reconociendo que el bienestar de los niños con discapacidad es una prioridad. Los momentos de alegría vividos en el evento son una muestra del impacto positivo que puede tener un enfoque de derechos en la atención a la niñez.





