La chef residente que acusó a Stefon Diggs de agresión declaró que el exjugador de los Patriots la abofeteó y la estranguló durante una pelea en su casa. El abogado defensor afirmó que el ataque no ocurrió.
Jamila Adams detalló que Diggs “la golpeó con la mano abierta” y le rodeó el cuello con el brazo. Mencionó una relación laboral complicada y confirmó que anteriormente tuvieron una relación sexual.
El abogado Andrew Kettlewell insistió en la inocencia de Diggs, señalando que no había testigos que corroboraran el incidente y que no existían evidencias como fotos o videos.
Adams busca compensación económica y, según Kettlewell, envió solicitudes de dinero a Diggs tras el incidente. La disputa se intensificó cuando ella se enteró de que no iría a un viaje a Miami con él.
El fiscal Drew Virtue aseguró que Adams testificará sobre un ataque que ocurrió tras intercambiar mensajes de texto. Ella afirmó que temió perder el conocimiento durante el presunto ataque.
La jueza Jeanmarie Carroll pidió al jurado que desestimara partes del testimonio de Adams que excedían las preguntas formuladas. Según registros judiciales, la discusión se originó por deudas de dinero.
Kettlewell destacó que Diggs enfrenta el juicio como un hombre inocente y pidió que no se dejara influir por su estatus económico.
Diggs firmó un contrato de tres años por 69 millones de dólares con los Patriots. Fue una pieza clave en el equipo y ha tenido una carrera destacada, habiendo jugado también para los Vikings y los Bills. Fue liberado por los Patriots en marzo, agradeciendo a la franquicia en redes sociales.



