El Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad la solicitud de licencia temporal del gobernador Rubén Rocha Moya. Esta decisión permite al mandatario separarse del cargo por más de 30 días, en medio de una investigación por posibles vínculos con el narcotráfico y posesión de armas.
La sesión extraordinaria, a la que asistieron 38 diputados, incluyó la lectura del documento enviado por Rocha Moya, quien ha manifestado su disposición para colaborar con las indagatorias de la Fiscalía General de la República, en respuesta a las acusaciones del Departamento de Justicia de EE. UU.
El presidente de la Mesa Directiva, Rodolfo Valenzuela, explicó que la solicitud se encuadra dentro de las facultades de la Constitución local. Además, el expediente fue remitido a las comisiones de Puntos Constitucionales y Gobernación para que propongan a la persona que ejercerá como gobernador o gobernadora interina durante la ausencia del titular.
El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también ha solicitado una licencia provisional, siendo reemplazado por Miriam Ramos Villarreal.
Investigaciones recientes también apuntan a varios exfuncionarios que, junto a Rocha Moya, están en la lista de acusados por autoridades estadounidenses, lo que genera un contexto de creciente presión en Sinaloa. La violencia en la región ha persistido durante más de un año y medio, complicando aún más la situación política actual.



