Al menos 21 personas han perdido la vida y 61 más resultaron heridas debido a una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en la provincia de Hunan, China. El incidente, ocurrido el lunes por la tarde en un taller de la empresa Huasheng, ha conmocionado a la comunidad local.
La explosión, cuyos motivos aún se desconocen, ocurrió en la ciudad de Liuyang, que se encuentra bajo la administración de la capital provincial, Changsha. Fotografías en redes sociales muestran una densa columna de humo saliendo del lugar del siniestro.
El presidente chino, Xi Jinping, ha solicitado acelerar la búsqueda de desaparecidos y atender a los heridos, además de esclarecer rápidamente las causas del accidente y asegurar que se tomen las medidas adecuadas para evitar que situaciones similares se repitan. Jinping enfatizó la importancia de aprender lecciones sobre seguridad.
El Ministerio de Gestión de Emergencias ha enviado un equipo al lugar de los hechos, mientras que la provincia de Hunan ha movilizado recursos para hacer frente a la situación. Los accidentes en la industria pirotécnica no son infrecuentes en China; en febrero, un suceso similar provocó la muerte de 12 personas en Hubei.





