México y Estados Unidos han logrado un acuerdo preliminar para restablecer el Transporte Aéreo entre ambos países, que había sido interrumpido en 2022. Este entendimiento, denominado “el camino a seguir”, se desarrolla en un contexto de tensiones por prácticas consideradas “anticompetitivas” por parte de México.
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, enfatizó que el levantamiento de las sanciones está condicionado a que el país cumpla con ajustes regulatorios, especialmente en la asignación de horarios de despegue y aterrizaje, así como en el acceso equitativo de las aerolíneas estadounidenses al Aeropuerto Internacional Benito Juárez.
Por su parte, México defendió su estrategia de reordenamiento del sistema aeroportuario, incluyendo al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Este aeropuerto ha sido objeto de controversia, pues la reubicación del transporte aéreo de carga desde el Benito Juárez desencadenó sanciones impuestas durante el gobierno de Donald Trump.
Ambos países han coincidido en la necesidad de asegurar un acceso “equitativo y transparente” a la infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, las discrepancias persisten, ya que Estados Unidos exige modificaciones en las restricciones impuestas en el Benito Juárez, mientras México propone utilizar de manera combinada ambos aeropuertos, sobre todo para cargas.
Como parte del acuerdo, se establecerá un grupo de trabajo bilateral que supervisará el cumplimiento de los compromisos alcanzados. No obstante, las sanciones permanecerán vigentes hasta que se evidencien resultados concretos.





