Irán ha denunciado los recientes ataques de Estados Unidos en su costa, calificados como no provocados y en violación del alto al fuego establecido el 8 de abril. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní afirmó que estas acciones infringen tanto el acuerdo de cese de hostilidades como el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas.
La declaración oficial de Irán critica la falta de comprensión de la situación por parte de la dirigencia estadounidense y considera que los ataques reflejan una «desesperación» y «confusión». Además, el ministerio indicó que las fuerzas armadas iraníes respondieron de manera contundente, asegurando que los objetivos de Estados Unidos no fueron alcanzados.
El intercambio de ataques tuvo lugar en el estrecho de Ormuz, marcando el incidente más grave desde el inicio de la tregua. Ambos países se acusan mutuamente de haber desencadenado la violencia, un hecho que contradice los avances esperados en las conversaciones de paz.
La versión estadounidense sostiene que los ataques se dirigieron a centros de mando iraníes tras un lanzamiento de misiles y drones desde la costa iraní contra destructores estadounidenses. Por su parte, el Ejército de Irán sostiene que la violación del alto al fuego ocurrió cuando Estados Unidos atacó dos embarcaciones cercanas a Ormuz, lo que llevó a la respuesta de sus fuerzas. Irán también acusa a Estados Unidos de realizar ataques coordinados con otros países de la región contra áreas civiles en su costa.





