La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, se ha desvinculado del general Gerardo Mérida Sánchez, quien fungía como secretario de Seguridad del estado. Bonilla aseguró que el nombramiento de Mérida no fue decisión del exgobernador Rubén Rocha Moya, sino de la Secretaría de la Defensa Nacional.
El Gabinete de Seguridad informó que Mérida, quien se entregó a las autoridades estadounidenses el 11 de mayo, es acusado de narcotráfico y de tener vínculos con el Cártel de Sinaloa. En declaraciones a medios locales, Bonilla minimizó el impacto de su detención, enfatizando que el trabajo del gobierno estatal sigue adelante.
Mérida es uno de diez funcionarios del gobierno de Sinaloa acusados en Estados Unidos. Enfrenta serias acusaciones, incluyendo conspiración para importar narcóticos y posesión de armas destructivas, con penas que podrían llegar a la cadena perpetua.
El Gabinete de Seguridad detalló que Mérida ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, y fue detenido en el cruce fronterizo de Nogales, Arizona. Durante su tiempo en el cargo, Mérida supervisó la Policía Estatal y fue responsable de decisiones claves en la seguridad pública.
Se le acusa de recibir sobornos de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, a cambio de información sobre operativos antidrogas, permitiendo así el escape y la eliminación de pruebas de actividades delictivas. Además, se reveló que advirtió a Los Chapitos sobre redadas inminentes en sus instalaciones.





