En Chihuahua, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, afirmó que su partido “no es cómplice de nadie” y se mantiene del lado de la justicia. Durante un mitin frente al palacio de gobierno, Montiel hizo un llamado a juzgar a quienes corresponda, incluyendo a la gobernadora del estado, Maru Campos.
La declaración se produjo un día después de que las autoridades estadounidenses entregaran al general en retiro Gerardo Mérida Sánchez y al ex secretario de finanzas de Sinaloa, Enrique Díaz Vega, acusados de proteger al cartel de Sinaloa. Montiel subrayó que “nadie está por encima de la ley” y enfatizó que su movimiento no tolera excepciones ante la corrupción.
Durante la movilización, que partió del monumento a Francisco Villa, se exigió un juicio político contra Campos por permitir la entrada de agentes estadounidenses en el país. Montiel calificó esta acción como “una ofensa” y pidió que se recabaran firmas para impulsar dicho juicio.
A pesar de las expectativas, la asistencia fue baja, y Montiel aseguró que 20 mil personas participaron en la movilización. El evento se caracterizó por una limitada cantidad de oradores, en comparación con otros encuentros de Morena, destacando la presencia de algunos militantes locales.
La dirigencia del partido anunció su intención de recorrer el estado para recoger firmas adicionales y respaldar su petición ante la Cámara de Diputados, enfatizando que el apoyo del pueblo será crucial en este proceso.





