La presidenta Claudia Sheinbaum exhortó a los representantes diplomáticos de México y otros países a abstenerse de interferir en los asuntos internos de la nación. Esta declaración se produjo tras una consulta de la prensa sobre la gestión de Ronald Johnson al frente de la embajada de Estados Unidos en México.
Sheinbaum subrayó que los embajadores deben comportarse de manera similar a como lo haría un embajador mexicano en el extranjero. Señaló que sus funciones incluyen mantener relaciones diplomáticas, apoyar a los ciudadanos y promover la inversión y el turismo.
La presidenta enfatizó que los embajadores mexicanos tienen instrucciones de no inmiscuirse en la política de otras naciones y que se espera lo mismo de los embajadores extranjeros en México. En apoyo a esta postura, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, agregó que la Convención de Viena regula el comportamiento diplomático, y prohíbe la participación en los asuntos internos del país anfitrión.








