Funcionarios de Sinaloa acusados de narcotráfico y vínculos con el Cártel de Sinaloa comparecieron ante la Fiscalía General de la República en Culiacán. Entre los presentes se encontraban Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia, y otros altos funcionarios, como el senador Enrique Inzunza Cázarez y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
De los diez implicados, dos se entregaron a las autoridades estadounidenses. Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad, y Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Finanzas, están cooperando con la justicia. Por su parte, tres de los acusados no asistieron a la audiencia, y su futura comparecencia sigue sin confirmarse.
Rubén Rocha expresó su confianza en el sistema judicial mexicano a través de una red social y afirmó que luchará por la verdad. En contraste, Dámaso Castro Saavedra, exvicefiscal de Sinaloa, comentó que atenderá el citatorio y espera la integración de la carpeta de investigación.
El caso adquirió relevancia el 29 de abril, cuando la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York anunció una acusación contra Rocha Moya, Inzunza, Gámez y otros funcionarios por delitos relacionados con el narcotráfico. El Gobierno mexicano, como medida preventiva, ha bloqueado las cuentas de los implicados, lo que responde a órdenes de arresto en EE. UU. y no a una investigación interna.









