Un emocionante encuentro en la cancha 7 de Roland Garros tuvo un final polémico. La tenista alemana Tamara Korpatsch no saludó a Wang Xinyu tras la victoria, lo que generó un fuerte desaire.
Korpatsch ganó el partido con un marcador de 6-2, 2-6 y 6-3, avanzando así a la tercera ronda del torneo por primera vez.
Durante el juego, Wang cruzó la red para inspeccionar la marca de una pelota, lo que infringe una regla del tenis. Ambas jugadoras discutieron sobre la decisión antes de que el juez de silla interviniera. Wang recibió una advertencia por conducta antideportiva.
Korpatsch explicó que rechazó el apretón de manos porque sintió que Wang la acusaba de hacer trampa. Aclaró que las cámaras podían confirmar su honestidad, añadiendo que fue advertida al correr que la pelota estaba fuera.
Korpatsch mencionó que vio una repetición del Hawk-Eye que mostraba que la pelota había caído fuera y que ambos jugadores se enredaron en la discusión. Finalmente, expresó sorpresa por la falta de saludo, ya que normalmente mantienen una buena relación.








