La Iglesia católica en México ha expresado su rechazo a varios proyectos discutidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, según la institución, despenalizan el aborto en cualquier etapa del embarazo. Esta posición destaca la preocupación por la protección de la vida humana y la dignidad de las personas, enfatizando que la defensa de estos principios debería involucrar a toda la sociedad y no solo a expertos o legisladores.
En su editorial de este domingo, la arquidiócesis subrayó la necesidad de que las familias y organizaciones sociales participen en la vigilancia de las leyes para asegurar que estas sirvan a la persona. Su pronunciamiento se da en un contexto donde la SCJN ha retrasado la votación sobre un proyecto que busca declarar inconstitucional una ley de Aguascalientes, la cual sanciona el aborto después de seis semanas de gestación.
La Iglesia acusó que estas iniciativas proaborto podrían llevar a la discriminación de mujeres embarazadas y a una mayor irresponsabilidad por parte de los hombres. Además, advirtió sobre el riesgo de que tales propuestas excluyan a otros seres humanos de la protección estatal.
Por su parte, grupos conservadores como el Frente Nacional por la Familia han protestado frente a la SCJN, denunciando que estos proyectos podrían permitir el aborto hasta los nueve meses, aunque no se ha presentado evidencia oficial que respalde esta afirmación.
En contraposición, organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch han instado al Estado mexicano a eliminar el delito de aborto, destacando que su criminalización es una barrera significativa para el acceso a servicios seguros de interrupción del embarazo a nivel nacional. Desde 2007, la Ciudad de México ha liderado la despenalización del aborto hasta las 12 semanas, y 23 de los 32 estados han seguido esta tendencia tras la sentencia de la Corte que declaró inconstitucional la criminalización del aborto en 2023.










