Morelia, Michoacán, se encuentra en estado de alerta tras el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Las investigaciones continúan abiertas, con la posibilidad de que se realicen más detenciones, incluyendo la posible implicación de funcionarios de cuerpos de seguridad y procuración de justicia.
Recientemente, se capturaron a dos sospechosos relacionados con el caso, entre ellos, un exelemento de la Fiscalía de Michoacán. Esto ha llevado a las autoridades a investigar si otros funcionarios colaboraron en el crimen.
El fiscal general del Estado mencionó que no se descartan investigaciones en torno a la posible participación de policías ministeriales o elementos de la Guardia Civil. Las indagatorias se están llevando a cabo con base en las pruebas que se vayan obteniendo.
Además, afirmó que si se encuentran pruebas que involucren a otros servidores públicos, se actuará conforme a la ley, sin considerar su cargo o institución. El objetivo principal sigue siendo aclarar el asesinato de Carlos Manzo y llevar ante la justicia a todos los responsables, tanto materiales como intelectuales.









