A pocas horas del inicio del Mundial de fútbol, el gobierno de Claudia Sheinbaum reanuda el diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en un intento por evitar la paralización de las festividades programadas para el evento deportivo. Las negociaciones buscan abordar una inconformidad que se ha prolongado por 18 meses, desencadenando una huelga nacional de nueve días.
Los líderes de la CNTE llegaron con la expectativa de recibir nuevas propuestas que puedan dar solución a sus demandas. Yenny Pérez, secretaria general de la Sección 22, enfatizó la necesidad de «respuestas concretas» por parte del gobierno. La CNTE sostiene que sus exigencias incluyen la abrogación de la Ley Federal del ISSSTE de 2007, así como mejores condiciones laborales y salarios.
En una conferencia de prensa, los representantes de la CNTE dejaron claro que esperan que sea la presidenta Claudia Sheinbaum quien les presente alternativas viables. Según Pérez, la respuesta anterior del gobierno no aborda adecuadamente sus necesidades. Pedro Hernández, secretario general de la Sección Nueve, comparó la situación con un partido de fútbol, expresando que esperan lograr sus objetivos «hasta el último minuto».
A pesar del diálogo, la CNTE tiene programada una movilización que incluirá a diversas organizaciones, incluyendo a madres buscadoras y a padres de los 43 estudiantes desaparecidos, lo que refleja la amplitud de la inconformidad que enfrentan diferentes grupos laborales. Tras la reunión, los maestros realizarán una conferencia de prensa para informar sobre los resultados de las negociaciones.








