El inicio del Mundial de Fútbol se desarrollará en un contexto de intensas protestas por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y diversas movilizaciones que podrían afectar la operatividad en el sur de la Ciudad de México. Ante esta situación, el gobierno local ha tomado la decisión de abrir las puertas del Estadio Azteca a las ocho de la mañana, cinco horas antes del inicio del partido inaugural, con el objetivo de garantizar un acceso fluido para el público y los invitados. La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, aseguró que las festividades se llevarán a cabo sin inconvenientes.
A pocas horas del evento, el marco de tensiones se agudizó tras el fracaso de la última mesa de negociación entre el gobierno y la CNTE. Se anticipa que este jueves la coordinadora intensifique sus protestas y mantenga sus plantones en puntos estratégicos de la capital. Adicionalmente, el gobierno de la Ciudad de México no logró llegar a un acuerdo con los colectivos de madres buscadoras, quienes expresaron su descontento durante la mediación de César Cravioto.
Un Desafío Global
El gobierno federal espera una convergencia de movilizaciones en la región sur de la ciudad, con distintos sectores organizados en protestas que apuntan hacia el Estadio Azteca. Las concentraciones se anticipan de la siguiente manera:
- CNTE: Periférico Sur, altura San Jerónimo.
- Madres buscadoras: Estadio Universitario, sobre Insurgentes.
- Sindicatos del Poder Judicial: Perisur.
- Trabajadores de Pemex y CFE: Hospital Central Pemex.
- Transportistas, campesinos y sectores de la salud: Hacia el Estadio Azteca.
Para enfrentar esta situación, el gobierno de la Ciudad de México desplegará más de 11,000 efectivos a lo largo de la capital. El objetivo es gestionar las manifestaciones, prevenir actos de violencia y restringir el acceso a las cercanías del Estadio, donde se celebrará el partido inaugural entre México y Sudáfrica. A pesar de los esfuerzos, ni la administración de Claudia Sheinbaum ni la de Clara Brugada han conseguido establecer acuerdos con los sectores movilizados, lo que refuerza la intención de evitar que situaciones de descontrol puedan comprometer la imagen del país durante este importante evento internacional.
Se ha indicado que las puertas del Estadio Azteca abrirán a las 8 de la mañana y se ha instado al público con boletos a llegar con anticipación para evitar posibles contratiempos. Aunque Cravioto ha declarado que las protestas podrán llevarse a cabo de forma pacífica, el despliegue policial se enfocará en impedir que los manifestantes alcancen el coloso, comenzando las restricciones en el acceso justo antes del evento.
La situación ha puesto en suspenso los planes iniciales del gobierno, quienes proyectaban una celebración en el Zócalo con la ciudadanía. Hasta el momento, no se ha confirmado cómo y dónde las autoridades contemplan seguir el desarrollo del partido, aunque se asegura que el fan fest en la zona se llevará a cabo según lo previsto.








