Durante los últimos meses, las vendedoras ambulantes en el Metro de la Ciudad de México han aumentado su vulnerabilidad ante operativos de vigilancia y detenciones. Estas acciones de «limpieza social», que se han intensificado con la llegada del Mundial de Fútbol, han llevado a muchas de ellas a ser detenidas sin pruebas concretas.
Patricia Martínez, quien lleva cuatro décadas vendiendo dulces y accesorios de belleza, afirma que pese a la presión, no abandonará su actividad, ya que muchas dependen de este trabajo para sustentar a sus familias. «No estamos aquí por gusto», señala, describiendo la difícil situación que enfrentan como mujeres de la periferia.
La detención de vendedoras es un evento común en su día a día. Norma Rivera, otra comerciante, fue arrestada recientemente bajo el pretexto de estar «paneada», es decir, identificada por las cámaras de vigilancia. Este tipo de problemas ha llevado a la formación de la asociación civil Leonas en Manada, creada para defender sus derechos y buscar la regularización de su trabajo.
Las sanciones impuestas a estas mujeres pueden ser severas, incluyendo multas de 500 pesos y detenciones que pueden extenderse hasta 20 horas. Estas medidas son parte de un esfuerzo más amplio del gobierno de la Ciudad de México para erradicar la venta informal, una iniciativa que ha despojado a más de 4,500 comerciantes en el Centro Histórico.
Martínez critica la contradicción entre las promesas de un «gobierno de transformación» y el trato que reciben las vendedoras ambulantes. A pesar de los operativos, la defensa legal de Leonas en Manada ha logrado liberar a varias detenidas, como Norma, quien afirma que no había pruebas en su contra y considera que la vigilancia se ha vuelto una moda en este contexto.
Aunque han pasado horas desde su arresto, Norma regresa a vender en el Metro, que moviliza diariamente a unos 4.5 millones de usuarios. Su jornada laboral se extiende más allá de las ocho horas estipuladas por la ley, resaltando la precariedad de su situación y la realidad de muchas trabajadoras informales en el país.






