La presidenta Claudia Sheinbaum canceló inesperadamente su agenda en Zacatecas, lo que refleja la influencia de las movilizaciones lideradas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la dinámica política actual. Este cambio de planes, anunciado por la administración presidencial poco antes de su visita, subraya la tensión entre el poder ejecutivo y diversos sectores sociales.
Las autoridades habían preparado un evento para que la presidenta presentara obras de infraestructura en la región, en alineación con su reciente anuncio de visitar el estado. Sin embargo, el anuncio de la cancelación llegó sin explicación detallada, lo que genera interrogantes sobre la relación entre dicha decisión y la creciente presión social.
El contexto de esta cancelación está marcado por las movilizaciones de la CNTE, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), madres buscadoras y productores, quienes habían establecido un campamento en la Plaza de Armas de Zacatecas. Estos grupos exigen cambios significativos, incluyendo la abolición de la Ley del ISSSTE de 2007 y la disolución de la USICAMM.
En otro aspecto, durante su gira por Colima, la mandataria fue confrontada por miembros del magisterio, quienes le entregaron una carta con sus demandas mientras coreaban que «la CNTE no se raja». Este eco de resistencia revela un consenso partidista dentro del sector educativo que busca incidir en la agenda legislativa actual.
Hasta el momento, el gobierno no ha ofrecido detalles acerca de las razones detrás de esta modificación en la agenda, lo que deja abierta la cuestión sobre la capacidad de la administración para gestionar las tensiones y las demandas sociales emergentes.






