El presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, ha revelado que más de diez mil personas han formalizado su registro para competir por un cargo en las elecciones programadas para el próximo año. Ante esta cifra histórica, la dirigencia del partido ha decidido extender el período de inscripciones, una medida que refleja la particular dinámica política en la que se encuentra el país.
Desde su cuenta en redes sociales, Romero destacó la participación ciudadana sin precedentes, afirmando que «abrimos las puertas y la ciudadanía está respondiendo». Este incremento en el interés por ocupar cargos públicos resalta la intención del PAN de construir un consenso partidista robusto y movilizar a sus bases hacia los comicios venideros.
A pesar de este clima de entusiasmo, persisten inquietudes internas sobre la definición de candidaturas y la estrategia a seguir para contrarrestar el avance de la coalición gobernante, conocida como la 4T, durante las elecciones de 2027. Varios sectores del PAN han manifestado preocupaciones sobre el método a emplear para seleccionar a los candidatos y las reglas que deberán cumplir los aspirantes en el proceso interno. Algunos líderes locales cuestionan la posibilidad de que figuras mediáticas desplazen a dirigentes con trayectoria dentro del partido.
La transición hacia una estrategia definida podría iniciarse en septiembre, coincidiendo con la instalación de la comisión de elecciones a nivel nacional. Esta instancia será responsable de establecer las bases y procedimientos que guiarán la selección de candidaturas internas, facilitando así que los aspirantes del PAN comprendan los pasos a seguir para asegurar su participación.
En este contexto, la expectativa sobre la formación y operación de dicha comisión es creciente. La incertidumbre sobre el número de postulantes por puesto, las condiciones de competencia y la resolución de procesos internos permanecen latentes. Mientras tanto, la coalición oficialista, integrada por Morena, el Partido Verde y el PT, también ha comenzado su preparación electoral, aumentando la presión sobre el PAN para consolidar su proyecto interno en el marco de un ciclo electoral que se perfila como crucial para el futuro político del país.







