Organizaciones en pro de la libertad de prensa han instado a las autoridades de Veracruz a reclasificar el caso de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez como feminicidio, solicitando una investigación con perspectiva de género. En un pronunciamiento divulgado en la cuenta de Facebook de la Red Nacional de Periodistas de México, pidieron a la gobernadora Rocío Nahle que reconozca la inseguridad que enfrenta el gremio, especialmente las mujeres.
Las organizaciones enfatizan que «ningún acto de violencia contra las mujeres, y menos aún contra quienes ejercen el periodismo, puede quedar impune». Exigen al estado mexicano cumplir con su obligación de garantizar justicia y reparación integral para la familia de Guzmán Ramírez.
El homicidio de Roxana ocurre en un contexto crítico de violencia contra periodistas en el país, siendo Veracruz uno de los estados más peligrosos para el ejercicio de esta profesión. Resalta la preocupación por las agresiones, desapariciones y asesinatos de comunicadores, incluidos aquellos sufridos por mujeres por razones de género.
Se menciona la minimización de la violencia por parte de la gobernadora Rocío Nahle, quien, tras un mes de pesquisa, declaró que el caso de Guzmán Ramírez no estaba relacionado con su trabajo y negó la existencia de un patrón en los asesinatos de periodistas bajo su administración.
Roxana Berenice Guzmán Ramírez era directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste, y fue secuestrada por sujetos armados que ingresaron a su domicilio mientras se encontraba con su familia. La Fiscalía de Veracruz ha emitido órdenes de aprehensión contra ocho hombres y una mujer por su presunta implicación en el secuestro, luego de que se confirmara que los restos óseos hallados en Michoacán pertenecían a la periodista.







