La Cámara Empresarial de la región ha expresado su preocupación por el auge de la economía informal y la venta de mercancías piratas, situaciones que afectan negativamente a los negocios formales. Este fenómeno es considerado una competencia desleal que perjudica el desarrollo del comercio local.
Los empresarios locales destacan que la derrama económica generada por actividades legales beneficia especialmente a sectores como restaurantes y bares, que han mostrado un crecimiento reciente. Sin embargo, el incremento de la informalidad representa un reto significativo para la sostenibilidad de estos establecimientos.
Las autoridades han sido instadas a fortalecer las acciones contra la venta de productos ilegales. La Cámara argumenta que sólo a través de un control efectivo se podrá garantizar un entorno comercial justo para todos los empresarios.










