El duelo entre Estados Unidos y Bélgica en los Octavos de Final generó controversia. Donald Trump pidió a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, que se revisara la tarjeta roja de Folarin Balogun, quien había sido expulsado en el partido contra Bosnia.
A pesar de que las sanciones por tarjeta roja suelen ser inapelables, Balogun fue habilitado para jugar ante Bélgica, lo que desató críticas a nivel internacional.
En el partido, Bélgica eliminó a Estados Unidos con un claro 1-4 en Seattle. Sin embargo, el momento más llamativo ocurrió cuando los jugadores belgas, al celebrar el último gol de Romelu Lukaku en el 90+3′, imitaron el famoso baile de Trump.
Este gesto se volvió viral y fue interpretado como una respuesta ingeniosa a la intervención del expresidente. La inclusión de Balogun no cambió el resultado y Estados Unidos salió del Mundial.







