Lionel Messi estuvo cerca de despedirse de los Mundiales con la etiqueta de villano tras fallar un penalti ante Egipto, que tenía a la selección argentina en apuros con un 2-0.
Sin embargo, a partir del minuto 79, Messi comenzó a forjar una remontada épica. Primero asistió a ‘Cuti’ Romero, quien marcó de cabeza el 1-2. Luego, al minuto 83, Messi logró el empate 2-2 con un potente tiro.
Argentina, levantándose del suelo, selló su victoria cuando Enzo Fernández anotó el 3-2 en el tiempo de compensación, completando una remontada histórica.
A pesar del penalti fallado, Messi asistió y marcó. Al finalizar el encuentro, se le vio profundamente conmovido y no pudo contener las lágrimas. Sus compañeros lo levantaron en celebración, transformando su tarde de villano a héroe, rodeado de emociones.









