La violencia contra periodistas en México tiene un nuevo capítulo con el asesinato de Roxana Guzmán, propietaria del portal «Pulso Informativo Nanchiteco». Amnistía Internacional (AI) ha condenado el crimen y exhortado a las autoridades de Veracruz a llevar a cabo una investigación exhaustiva.
La organización enfatizó la necesidad de abordar el caso con perspectiva de género y en el marco de los derechos humanos, asegurando que es crucial identificar y sancionar a todos los responsables. Este homicidio se suma a una serie de ataques recientes en Veracruz, donde al menos tres periodistas han sido asesinados en lo que va del año.
AI ha expresado que la situación vigente exige una respuesta inmediata del gobierno estatal y ha llamado a implementar medidas de protección para los comunicadores. El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, ha informado sobre la detención de ocho personas, incluidos presuntos miembros de un grupo criminal.
El caso de Guzmán ha generado conmoción a nivel nacional, especialmente tras la difusión de un video donde se observa el secuestro de la periodista en su hogar. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha instado a los periodistas que perciban un riesgo a acercarse a la Secretaría de Gobernación para solicitar protección.
Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras han calificado a México como el país más peligroso para ejercer el periodismo en América, ubicándolo en el puesto 122 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa. Desde el año 2000, se han documentado más de 150 asesinatos de periodistas en el país, con Veracruz siendo uno de los estados más críticos en términos de violencia hacia los comunicadores.










