La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha señalado al gobierno federal como responsable de la creciente incertidumbre económica que enfrenta México, tras la decisión de Estados Unidos de someter el T-MEC a revisiones anuales. Esta situación, sostiene Campos, es consecuencia de la protección que el partido Morena otorga al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
En un mensaje reciente, Campos advirtió que las proyecciones realizadas semanas atrás sobre las repercusiones de respaldar a funcionarios bajo investigación por parte de la justicia estadounidense se están materializando. La gobernadora enfatizó que la revisión anual del Tratado de Libre Comercio introduce un clima de incertidumbre para los inversionistas, un factor que podría perjudicar significativamente la economía mexicana.
Campos destacó que la negativa de Estados Unidos a renovar el T-MEC como se esperaba implica un escenario de constante revisión que podría alejar a los inversionistas. Mencionó el caso específico de Toyota, que ha decidido trasladar parte de su producción de Tijuana a Texas, lo que podría interpretarse como un indicio de una posible fuga gradual de inversiones de México.
La gobernadora enfatizó que ignorar el impacto de esta noticia sería un error crítico, ya que la pérdida de confianza en el marco legal y económico de México tiende a ser un proceso gradual. Acusó al gobierno federal de priorizar intereses políticos sobre el cumplimiento de la ley, argumentando que el capital tiende a huir donde el Estado de Derecho se considera negociable.
En este contexto, Campos también cuestionó la decisión de la Fiscalía General de la República de no avanzar con las investigaciones contra Rocha Moya, expresando su preocupación por la falta de informes sobre el progreso de esos casos. La gobernadora acusó a la administración actual de encubrir al mandatario sinaloense, y declaró que este pacto entre Morena y el crimen organizado es un obstáculo que debe ser urgentemente superado para la seguridad de México.










