La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, expresó su preocupación por la falta de acción del gobierno federal respecto a las acusaciones de narcotráfico que enfrenta el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Campos había advertido anteriormente sobre los riesgos de proteger a funcionarios señalados por delitos graves.
La Fiscalía General de la República informó que no hay pruebas suficientes para proceder legalmente contra Rocha Moya, a pesar de las investigaciones y acusaciones en su contra. Campos resaltó que la situación es alarmante, especialmente dado el impacto que los lazos entre autoridades y el crimen organizado han tenido en Sinaloa.
La gobernadora también indicó que esta falta de acción ha llevado a consecuencias severas. Estados Unidos ha condicionado la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá a revisiones anuales, lo que genera incertidumbre y posibles nuevas regulaciones cada año.
Además, la relocation de la planta automotriz Toyota de Tijuana a Texas ha comenzado a desplazar empleos y capital, afectando la economía local de Chihuahua, que se basa en la manufactura y la exportación. Campos hizo un llamado al gobierno de Claudia Sheinbaum para que los funcionarios señalados rindan cuentas ante la justicia, instando a romper el pacto de complicidad que, según ella, ha complicado la situación.
La gobernadora finalizó su declaración pidiendo al gobierno federal que priorice el bienestar de los ciudadanos sobre la protección política de su partido.










