El tifón Bavi avanza hacia las islas del archipiélago japonés, generando fuertes preocupaciones en Okinawa. Las ráfagas de viento superan los 200 kilómetros por hora, y se espera que el tifón toque tierra durante la madrugada del sábado.
Este es el noveno tifón de la temporada y ha sido clasificado como «violento» por la Agencia Meteorológica de Japón. Actualmente, se encuentra al sur de Okinawa, en el mar de Filipinas.
Más de 160 vuelos han sido cancelados, principalmente de All Nippon Airways, afectando el aeropuerto de Naha, la capital de Okinawa. Las autoridades han instado a la población a tomar precauciones debido al riesgo de condiciones meteorológicas adversas, como oleaje intenso y deslizamientos de tierra.
Las islas Sakishima podrían experimentar vientos peligrosos que podrían provocar el derrumbe de algunas viviendas. Posteriormente, se prevé que la tormenta se dirija hacia Taiwán y la China continental, donde las autoridades han elevado sus alertas.
Los tifones son comunes en Japón y en otras regiones del sureste asiático durante el verano y el otoño, debido a las aguas cálidas del océano Pacífico, que facilitan la formación de ciclones. Estos fenómenos pueden causar daños significativos e interrumpir el transporte y las actividades económicas.










