La infraestructura del relleno sanitario de Uruapan no está operando debido a que los 72 permisionarios del servicio de recolección privada siguen entregando los residuos mezclados. Esta situación impide la correcta utilización de la membrana instalada, que requiere la separación diferenciada de desechos para su funcionamiento.
La infraestructura fue diseñada para optimizar el aprovechamiento de residuos y tiene capacidad para gestionar los desechos generados en Uruapan y en varios municipios aledaños, representando más del 10% de los residuos sólidos de Michoacán. La construcción, que costó 26 millones de pesos, incluye una celda de disposición final de 20 mil metros cuadrados y una fosa de lixiviados de 625 metros cuadrados.
La falta de separación limita el uso efectivo de la infraestructura y perpetúa el método tradicional de confinamiento. Se hace un llamado a los permisionarios para que se adhieran al modelo de separación diferenciada, lo que podría ayudar a reducir el volumen de residuos destinados a disposición final y ampliar la vida útil del sitio.
La autoridad del relleno está diseñada para aceptar solo aquellos residuos que no pueden ser reciclados, subrayando la importancia de la colaboración de los prestadores del servicio para garantizar un manejo integral de los residuos sólidos en la región.








