La violencia sexual relacionada con el conflicto en Ucrania, en particular aquella que afecta a hombres, ha sido subestimada, según un reciente informe. Este documento, resultado de un simposio celebrado en Kiev por varias organizaciones no gubernamentales y con el respaldo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, expone la complejidad del tema y la necesidad de una respuesta adecuada.
El simposio reunió a víctimas, miembros de la sociedad civil, expertos en derecho y autoridades políticas con el objetivo de identificar las deficiencias en la gestión de la violencia sexual y proponer posibles soluciones. Se destaca que el número de incidentes documentados desde el inicio de la invasión rusa es inferior a la realidad, en parte debido al estigma, al miedo a represalias y al acceso limitado a la justicia, sobre todo en áreas ocupadas.
Entre febrero de 2022 y agosto de 2024, la Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania reportó 376 casos de violencia sexual, de los cuales 262 involucraron a hombres. Estos hombres, a menudo víctimas de violaciones, desnudez forzada y torturas durante su detención, enfrentan una barrera significativa para hablar sobre sus experiencias, incluso con sus seres queridos.
El fundador de una red de apoyo a víctimas masculinas expresó que el reconocimiento de una violación puede llevar al ostracismo o a una compasión tan extrema que se vuelve insoportable, enfatizando que la presión social para que los hombres se muestren fuertes intensifica su sufrimiento cuando no pueden cumplir con esta expectativa.
El informe subraya que, si bien la legislación ucraniana ha tenido avances en los últimos años, aún existen áreas que requieren atención. Se sugieren campañas de sensibilización y una mejora en la formación de los profesionales que trabajan con víctimas, particularmente aquellos en áreas legales, así como el establecimiento de unidades móviles especializadas en zonas rurales cercanas a los conflictos o recientemente liberadas.




