Un estudiante chino de 28 años ha sido condenado a cadena perpetua en el Reino Unido, tras haber sido hallado culpable de drogar y violar a un total de diez mujeres en Londres y en China entre 2019 y 2023. La juez a cargo del caso ha calificado al individuo como un depredador sexual, dictando una pena mínima de 22 años.
De las violaciones cometidas, siete ocurrieron en China y tres en la capital británica. El acusado, que cursaba un doctorado en la reconocida University College London (UCL), se dirigía principalmente a mujeres jóvenes de origen chino, a quienes invitaba a su hogar bajo pretextos de socialización o estudio con el fin de agredirlas después de haberles administrado sustancias que las dejaban inconscientes.
Durante el proceso judicial, se reveló que el estudiante grababa las agresiones utilizando cámaras ocultas o teléfonos móviles, y almacenaba las imágenes junto con pertenencias de las víctimas como trofeos.
Aunque solo tres de las diez víctimas han sido identificadas públicamente, las pruebas presentadas en el juicio fueron suficientes para respaldar la condena. Sin embargo, las autoridades londinenses han manifestado su preocupación de que existan más víctimas que no han sido reportadas hasta la fecha.
El caso comenzó a tomar relevancia en noviembre de 2023, cuando una mujer denunció al acusado ante la policía británica. Como resultado de esta denuncia, las autoridades realizaron una operación que incluyó la confiscación del teléfono del estudiante, en el cual se hallaron grabaciones de las agresiones.
La policía británica ha hecho un llamado internacional para identificar a otras posibles víctimas. En respuesta, más de veinte mujeres de diversas partes del mundo, incluidas algunas que residen tanto en el Reino Unido como en China, se han puesto en contacto con las autoridades para compartir sus testimonios.




