La ciudad de Monterrey experimentará este domingo un clima característico del verano, marcando un contraste con los días recientes que se han presentado nublados y con lluvias intermitentes. Se anticipa que, a lo largo del día, la capital neoleonesa disfrutará de temperaturas agradables durante la mañana, aumentando progresivamente hacia el mediodía, con la posibilidad de chubascos ligeros en la tarde o noche.
Con la llegada oficial de la temporada veraniega, Monterrey entra en una etapa meteorológica activa. Este periodo se caracteriza por un incremento en la radiación solar y la humedad atmosférica, lo que a su vez aumenta la probabilidad de lluvias aisladas. Aunque no se prevén fenómenos severos, se sugiere a la población mantenerse al tanto de las actualizaciones meteorológicas.
El amanecer se presentará fresco, con temperaturas alrededor de los 23 °C y un 20% de probabilidad de lluvia ligera. Durante las primeras horas, se espera un cielo mayormente nublado, mientras que a medida que avance el día, el cielo se despejará parcialmente, permitiendo el ingreso de más luz solar.
La temperatura podría alcanzar un máximo de aproximadamente 32 °C durante la tarde. Sin embargo, la probabilidad de chubascos aumentará a un 30%, lo que podría traer ligeras lluvias en momentos específicos.
Por la noche, la temperatura descenderá suavemente a unos 25 °C, con un incremento en la nubosidad y una probabilidad moderada del 20% de lluvia. Si se materializan estas precipitaciones nocturnas, se espera que sean breves y poco intensas, contribuyendo a la característica sensación de frescura de la temporada veraniega en la región.
Los fenómenos climáticos de este domingo son resultado de la interacción de varios elementos atmosféricos típicos para esta época en el noreste de México. El monzón mexicano, que comienza a cobrar fuerza en junio, aporta aire húmedo del Golfo de México hacia la región, lo que favorece la formación de nubes y lluvias esporádicas.
Adicionalmente, un sistema de baja presión en el norte del país está aumentando la probabilidad de chubascos y tormentas eléctricas aisladas. Esta dinámica es habitual al inicio del verano, donde la combinación de calor y humedad crea un ambiente propenso a la inestabilidad atmosférica. La presencia de vientos del sur y sureste también contribuye a la sensación de bochorno y humedad, características del clima semiárido subtropical que define a Monterrey.




