El Servicio Meteorológico Nacional ha anunciado que, entre el 22 y el 23 de junio, la nueva onda tropical No. 5 ingresará a la península de Yucatán, lo que podría resultar en lluvias fuertes a muy fuertes, acompañadas de descargas eléctricas en la región. Esta condición se suma al temporal de lluvias que continúa afectando gran parte del país, impulsado por la presencia de canales de baja presión en varias zonas, incluyendo la Mesa del Norte y el noreste.
La combinación de estos factores, junto con la humedad proveniente de ambos océanos, generará lluvias significativas no solo en la península de Yucatán, sino también en el Valle de México, el occidente y el sur del país. Se anticipan lluvias intensas en estados como Chiapas, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz.
Por otro lado, en el noroeste del país, se mantendrá un patrón de circulación tipo monzón, lo que incrementará las probabilidades de chubascos, así como lluvias fuertes a muy fuertes, incluidos eventos de granizo en la región. Se prevén lluvias intensas específicamente en Chihuahua y Durango.
Entre el 22 y el 25 de junio, se esperan lluvias particularmente intensas en estados como Chiapas, Chihuahua, Durango, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, con niveles que podrían oscilar entre 75 y 150 mm.
Asimismo, otros estados como Aguascalientes, Colima, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, Yucatán, Zacatecas, así como áreas de Campeche y la Ciudad de México experimentarán chubascos y lluvias menos intensas.
La continuidad del temporal de lluvias está prevista para el 23 y 25 de junio, con una fuerte presencia de canales de baja presión que podrían provocar condiciones severas en varias regiones. Las autoridades han recomendado a la población mantenerse informada y tomar precauciones ante el pronóstico de inundaciones y deslizamientos de tierra.
En resumen, los estados más vulnerables durante este período de lluvias intensas son esencialmente los mismos, lo que subraya la necesidad de vigilancia en tiempo real por parte de los servicios meteorológicos y las autoridades locales.




