El Oklahoma City Thunder ha hecho historia al convertirse en campeón de la NBA tras vencer a los Indiana Pacers 103-91 en el decisivo Juego 7 de las Finales. Con una destacada actuación de su figura estelar, el equipo logró asegurar su segundo título, el primero desde su traslado a Oklahoma City, después de haber sido los Seattle SuperSonics.
Durante la temporada, el Thunder acumuló 84 victorias en total, igualando a los Chicago Bulls de 1996-97 en lo que respecta a la tercera mayor cantidad de triunfos en una sola campaña. Solo los Warriors de Golden State en 2016-17 y los Bulls de 2015-16 superan esta marca con 88 y 87 victorias respectivamente.
Este campeonato tiene un significado particular para la ciudad, ya que con este logro, por primera vez se colgará un estandarte de campeón en el Chesapeake Energy Arena cuando inicie la nueva temporada en octubre, poniendo fin a una larga espera para los aficionados.
El camino hacia el título no fue sencillo para el Thunder. Los Pacers, que perdieron a su estrella Tyrese Haliburton debido a una lesión en el tendón de Aquiles en los primeros minutos del juego, llegaron a liderar al medio tiempo (48-47). Sin embargo, un tercer cuarto dominante por parte del Thunder, que terminó 34-20 a su favor, fue determinante para el resultado final.
Además de Gilgeous-Alexander, quien aportó 29 puntos y 12 asistencias, otros jugadores como Jalen Williams, con 20 puntos, y Chet Holmgren, con 18, contribuyeron significativamente al triunfo del equipo. Por parte de la ofensiva de los Pacers, Bennedict Mathurin se destacó con 24 puntos y 13 rebotes, aunque su esfuerzo no fue suficiente para lograr la remontada.
A pesar de haber comenzado la temporada con un balance de 10-15, los Pacers se mantuvieron en la competencia y llegaron a tener ventajas en la serie, pero la fuerza del Thunder en la recta final fue inquebrantable, llevándolos a un merecido título de campeonato.




