Los programas ‘Mi Plaza’ y ‘Mi Tienda al 100’ fortalecen el comercio popular en Guanajuato
En un esfuerzo por mejorar la competitividad del comercio popular, se han beneficiado 318 comerciantes de los municipios de Romita, San Francisco del Rincón, Purísima del Rincón, Salamanca e Irapuato, a través de los programas ‘Mi Plaza’ y ‘Mi Tienda al 100’. La inversión total en estos apoyos asciende a más de 3.9 millones de pesos.
El programa, impulsado por el Gobierno estatal, busca revitalizar los pequeños negocios y optimizar los espacios comerciales en la región. La Titular de la Secretaría de Economía destacó la relevancia de los comerciantes y emprendedores como motores de la economía local, resaltando su papel en la creación de oportunidades y la prosperidad familiar.
El objetivo central de ‘Mi Plaza’ y ‘Mi Tienda al 100’ es modernizar los negocios y mejorar su imagen, así como fortalecer los mercados tradicionales, que son esenciales para conservar la identidad comunitaria. La Secretaría de Economía reafirma su compromiso con las y los comerciantes mediante la mejora de sus instalaciones y equipos, contribuyendo así a la calidad de vida de sus familias.
Graduación de la segunda generación de mujeres pespuntadoras en Guanajuato
Paralelamente, un grupo de 35 mujeres de León y San Francisco del Rincón se graduó de la segunda generación del Programa de Capacitación Integral para Mujeres Pespuntadoras. Este proyecto, impulsado por el Gobierno estatal, busca promover la equidad y el desarrollo económico femenino, ofreciendo capacitación que les permita acceder a mejores oportunidades laborales.
El programa, que forma parte de la iniciativa “Bécate”, se centra en fortalecer la industria del calzado y empoderar a las participantes con herramientas técnicas y teóricas que les permitan conseguir empleos dignos y bien remunerados. La colaboración con el Instituto Estatal de Capacitación y la Cámara de la Industria del Calzado resalta la importancia de este oficio dentro de la economía local.
Mediante la capacitación, las egresadas no solo mejoran su calidad de vida, sino que también asumen roles de liderazgo económico en sus hogares, contribuyendo a una sociedad más justa y equitativa. El programa incluye apoyo económico durante el proceso de formación y un modelo que garantiza la vinculación laboral con empresas líderes en el sector.




