Irán evalúa daños tras ataques aéreos estadounidenses e israelíes, pero mantiene posibilidades de diálogo con EE. UU.
En Irán, las autoridades han comenzado a evaluar los daños causados por los recientes ataques aéreos de Estados Unidos e Israel en tres sitios nucleares clave: Fordo, Isfahan y Natanz. A pesar de las críticas hacia estos bombardeos, el gobierno ha señalado la posibilidad de reanudar conversaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear del país.
Durante una conferencia de prensa, la portavoz gubernamental reconoció que estos ataques han impactado seriamente las instalaciones nucleares de Irán, lo que sugiere un cambio en la narrativa oficial sobre el conflicto. Los ataques, que se intensificaron en el contexto de una guerra de 12 días con Israel, han debilitado significativamente la defensa aérea iraní y permitido incursiones sobre su territorio.
Aunque no se ha anunciado una fecha específica para el diálogo con Washington, la portavoz indicó que persisten las consideraciones al respecto, lo que implica una preocupación del régimen por las consecuencias económicas de las sanciones internacionales.
Cifras de víctimas y respuesta interna
Por otro lado, se han publicado cifras atendiendo a las consecuencias humanas del conflicto. Un portavoz judicial iraní comunicó que los ataques han resultado en la muerte de 935 ciudadanos, incluidos niños, además de afirmar que el objetivo de estos bombardeos era desestabilizar el país a través del asesinato de líderes militares y científicos. Sin embargo, varios líderes, incluyendo el clérigo máximo del país, han proclamado que Irán ha "ganado" la guerra.
La organización Human Rights Activists, con sede en Washington, ha reportado un número de víctimas significativamente mayor, con un total estimado de más de 1,190 muertos, que incluye tanto civiles como miembros de las fuerzas de seguridad.
Actividad en instalaciones nucleares
En cuanto a la instalación de Fordo, situada a 100 kilómetros al suroeste de Teherán, se han observado movimientos de personal y maquinaria en respuesta a los daños sufridos por los ataques, lo que indica una labor de evaluación y posible reparación. Estas imágenes satelitales sugieren que Irán podría haber tomado precauciones antes del ataque, lo que genera interrogantes sobre el estado de su material nuclear.
Irán ha enfatizado la intención de emitir un informe sobre los efectos de los recientes bombardeos en sus instalaciones nucleares, aunque no ha revelado detalles específicos sobre las operaciones en curso en los sitios afectados.
Reacciones internas y externas
En el ámbito político interno, algunas voces más radicales critican cualquier intento de negociar con Occidente. Un medio de comunicación iraní, afín a líneas más extremas del gobierno, ha descalificado esos esfuerzos, insinuando que la negociación representa una traición a los intereses nacionales. Además, han surgido demandas de sanciones severas contra líderes extranjeros si estos interfieren en los asuntos internos de Irán.
La situación política en el país es tensa, y las decisiones que tome Irán en el futuro cercano podrían influir en su relación tanto con Estados Unidos como con la comunidad internacional, en un contexto marcado por la complejidad de su programa nuclear y las presiones económicas que enfrenta a raíz del conflicto militar reciente.




