El Senado de EE. UU. aprueba nueva ley fiscal con impacto en remesas y migración
En una reciente votación, el Senado de Estados Unidos aprobó una nueva ley fiscal que incluye una versión modificada de un impuesto del 1% a las remesas enviadas al exterior. Este gravamen se aplicará a los envíos de dinero, ya sean en efectivo, giros postales o cheques de caja, y también abarcará las remesas realizadas por ciudadanos estadounidenses.
La propuesta, que ha sido respaldada por la administración actual, destinará miles de millones de dólares al proyecto antimigratorio impulsado por el gobierno. Significativamente, el presupuesto para agencias de seguridad incluirá un aumento notable en los fondos dirigidos a la inmigración, superando ampliamente a otros programas, como los del FBI y la DEA.
La aprobación en el Senado hace que el proyecto de ley regrese a la Cámara de Representantes, donde deberá ser revisado y respaldado nuevamente para convertirse en ley. Se estima que el gobierno invertirá aproximadamente 170,000 millones de dólares en un período de cuatro años, lo que permitirá la creación de alrededor de 20,000 nuevos puestos en las agencias de inmigración, así como la construcción de centros de detención para migrantes y la adopción de tecnologías avanzadas para la vigilancia.
Dentro de este marco, se prevén más de 64,000 millones de dólares para la edificación de un muro fronterizo y otros 70,000 millones que se destinarán a la detención y transporte de migrantes. Organismos de investigación pronostican que, bajo esta legislación, la cantidad de personas en centros de detención podría cuadruplicarse, alcanzando más de 200,000 casos en todo el país.
Además de las implicaciones en la detención y deportación, la nueva ley incrementará los costos asociados a varios trámites migratorios, introduciendo un cargo de 1,000 dólares para la solicitud de asilo, así como un costo de 550 dólares por permisos de trabajo, que tendrán validez por seis meses. También se contempla un aumento significativo en las tarifas para apelaciones ante decisiones judiciales de migración.
Por otra parte, la ley implementará un nuevo impuesto del 3.5% a las remesas, lo que afectará la economía de los migrantes en EE. UU. En el contexto global, Estados Unidos se mantiene como el principal emisor de remesas, con más de 85,800 millones de dólares enviados en 2023.
Adicionalmente, el texto de la legislación restringe el acceso de migrantes a ciertos beneficios fiscales, excluyendo a familias con miembros indocumentados del crédito fiscal correspondiente a hijos. Asimismo, se prevén recortes a los fondos federales de Medicaid en los estados que ofrecen servicios de salud a migrantes sin estatus legal.
Los cambios propuestos reflejan un enfoque más riguroso hacia la política de migración y el manejo de remesas, lo que ha generado preocupación sobre sus posibles repercusiones en las comunidades migrantes en Estados Unidos.




