El evento Halloween Zoo, realizado en el Zoológico de León, ha generado controversia y una serie de críticas por parte de diversos sectores de la población. Una petición que ha recabado más de 3,000 firmas califica la actividad como “inaceptable”, argumentando que podría causar estrés a los animales del recinto.
El gobierno municipal, por su parte, ha defendido la realización del evento, afirmando que las instalaciones están diseñadas para garantizar el bienestar de los ejemplares. Aseguran que no se expone a los animales a ruidos excesivos ni a luces que pudieran alterar su comportamiento.
Este desacuerdo pone de manifiesto la tensión entre la promoción de actividades recreativas y la protección de los derechos de los animales, un tema que ha cobrado relevancia en los últimos años en el ámbito público y político de México.




