Los fabricantes de automóviles chinos están diversificando sus estrategias y no solo se enfocan en exportar vehículos, sino que están adquiriendo plantas de producción de marcas tradicionales, principalmente en Europa.
Geely, un gigante automotriz chino, ha cerrado la compra de la planta Body 3 de Ford en Almussafes, Valencia. Este complejo productivo, hasta ahora parte del sistema de Ford, continúa generando empleo en la región y permite a Geely integrarse en la fabricación local de vehículos.
Los beneficios de esta adquisición son significativos:
– La planta producirá un modelo propio de Geely.
– Actuará como proveedor de Ford, lo que optimiza costos mediante la externalización de la producción.
Por otro lado, BYD ha mostrado interés en adquirir parte de la Fábrica Transparente de Volkswagen en Dresde. Otras marcas chinas, como MG y Xpeng, también están explorando la posibilidad de utilizar instalaciones europeas de Volkswagen para la producción de automóviles.
En particular, BYD prevé utilizar una porción de la fábrica para sus vehículos eléctricos, mientras que la otra parte se destinaría a un centro de innovación en colaboración con la Universidad Técnica de Dresde y el estado de Sajonia.
Asimismo, se ha observado que GAC, otro fabricante chino, planea poner en marcha una planta de ensamble en México en el segundo semestre de este año. Esta decisión forma parte de su estrategia global «ONE GAC 2.0», que busca expandir su presencia internacional y fomentar un modelo de crecimiento sostenible.
La planta en México seguirá un enfoque de ensamble flexible, adaptándose a diversos tipos de carrocerías y motorizaciones, incluidas opciones eléctricas e híbridas. Esta estrategia podría ser clave para mejorar la competitividad de GAC en el mercado norteamericano.



