En la Ciudad de México, miles de admiradores de Juan Gabriel se congregaron en el Zócalo para asistir a la proyección de su icónico concierto filmado en el Palacio de Bellas Artes en 1990. A casi nueve años de su deceso, el legado del cantautor continúa resonando entre diversas generaciones.
La experiencia comenzó con la célebre frase de Juan Gabriel: “Cuando uno se va, lo que se queda es eso que vio”. Este emotivo inicio marcó la pauta para una noche de celebración y nostalgia, en la que los asistentes no escatimaron en muestras de cariño, portando pancartas y coreando sus canciones más emblemáticas, como “Querida” y “Hasta que te conocí”.
Este evento masivo fue impulsado por el estreno del documental «Juan Gabriel. Debo, puedo y quiero» en una plataforma de streaming, que ha logrado captar la atención del público, convirtiéndose en uno de los contenidos más populares.
La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México describió la velada como una fusión de «risas, aplausos y emoción» que reafirma la importancia artística de Juan Gabriel, conocido popularmente como el ‘Divo de Juárez’. La noche se transformó en un tributo que no solo revive su música, sino que también une a la comunidad en torno a su legado cultural.




