El coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, enfatizó la necesidad de desvincular el poder político del poder criminal en el contexto local, resaltando que el partido no debe cargar con el pasado de corrupción que ha marcado a la política mexicana durante casi 80 años.
En declaraciones a medios de comunicación, Monreal señaló que esta problemática no es exclusiva de Morena, sino una herencia del PRIAN, especialmente a nivel regional. La llegada de una nueva dirigente presenta la oportunidad de establecer estándares más altos, enfatizando que no es suficiente ganar una encuesta; los candidatos deben tener un historial limpio y sin vínculos con el crimen organizado.
Monreal subrayó que es fundamental para el partido separar el poder político del poder económico, y que cualquier candidato con antecedentes delictivos debe ser excluido de Morena. Para ello, se llevarán a cabo investigaciones exhaustivas, revisando información de las fiscales para asegurar que no haya conductas ilegales que puedan comprometer la integridad del partido.
El líder morenista desestimó la idea de que la vinculación del partido con el crimen sea una generalización válida, señalando que el PRIAN en el pasado mantenía muchas conexiones con la delincuencia organizada. Debemos asegurarnos de que todos los aspirantes y candidatos sean investigados a fondo, aseguró.
Además, Monreal calificó como «hecho aislado» la detención del exalcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación y acusado de extorsión. En un artículo reciente, subrayó que Morena tiene la capacidad de gobernar sin comprometer sus principios y debe seguir consolidando la separación entre el poder político y el poder criminal.



